Cuando se desea conocer la
relación entre las industrias culturales en Colombia, lo primero de lo cual
debemos indagar es en la definición de emprendimiento cultural, ya que de esta
manera lograremos establecer una relación correcta entre estos dos términos
claves, como lo son: emprendimiento cultural e industrias culturales.
Según el observatorio de Cultura
y Economía (2011) mediante el cual se está definiendo el concepto de emprendimiento
cultural, este incluye todas aquellas actividades por medio de la cual se genera una apropiación
de los valores simbólicos e intangibles de una sociedad; los cuales mediante
procesos económicos basados en empresas o unidades de negocio creativas e
innovadoras, logran crear diversas maneras de plasmas bienes y servicios
cultural bien sean tangibles o intangibles para el desarrollo local.
Teniendo en cuenta la definición
anterior, la cual se encuentra en construcción; es posible resaltar que tiene
palabras claves, las cuales son indispensables para relación el emprendimiento
cultural y las industrias culturales, tales como: procesos económicos, bienes y
servicios culturales, innovación y desarrollo local; los cuales en nuestra
opinión podría considerarse como los más importantes.
Bien, ahora es indispensable
revisar el concepto de industrias culturales, Según la UNESCO, este término se
refiere a todas aquellas industrias que combinan la creación, producción y la
comercialización de contenidos creativos que sean intangibles y de naturaleza
cultural; los cuales pueden tomar la forma de un bien o servicio; incluyendo
los sectores editorial, multimedia, audiovisual, fonográfico, producciones
cinematográficas, artesanía y diseño.
Cuando hablamos de industrias
culturales, nos referimos especialmente a unidades de negocio organizadas, las
cuales por medio de gestiones administrativas y creativas, logran darle un
valor agregado a los contenidos culturales además de difundir la cultura, o
mejor dicho el interés cultural y colectivo de una sociedad en general.
Ahora bien, para que se pueda
tener emprendimiento cultural es de vital importancia que las se genere una
“valor de pertenencia” por así decirlo, de los industrias culturales propias, las cuales se deben basar en la valoración y
valorización de las mismas, tal como propone la política para emprendimiento y
las industrias culturales ( 2010); para esto es necesario que empecemos a
identificar los activos culturales a nivel local, ya que solo de esta manera
podremos crear unidades de negocios sostenibles de la población. De una u otra
forma, ha llegado el momento de apostarle a la economía y los negocios
intelectuales.
Como podemos observar, las
industrias culturales se han convertido en un medio fundamental, por medio del
cual se logra difundir y promover la diversidad cultural, adicionalmente por medio
de herramientas tecnológicas y educativas, se logra democratizar el acceso a la
cultura, el cual es apreciado a nivel mundial y poco explotado a nivel local,
resaltando que nuestra nación tiene un gran portafolio cultural.
Como las industrias culturales
tienen como materia prima “la riqueza cultural”; estas se ven obligadas a
generar procesos creativos e innovadores
que fomenten el apoyo y el fomento de su trabajo, en pocas palabras
deben otorgarle un valor económico a este contenido, el cual se obtiene por
medio de la creatividad del artista, ya que al ser un intangible lo vital de
esta industria es el mensaje que el artista quiere dar a conocer con su obra. En
este punto, es donde se integran el emprendimiento, el cual por medio del
talento de las personas logra darle un valor extra a aquellos bienes que bienes
que hacen participe de las industrias culturales.
Uno de los grandes aportes, que pocas personas
logran evidenciar de ese mercado en desarrollo, es el hecho de bridar un
conocimiento y una identidad cultural y territorial de las naciones de las
participes; en pocas palabras, el obtener beneficios económicos de aquellas
actividades de las cuales las personas son escépticas, nos brinda una gran
ventaja, el ser un mercado poco explotado, a lo cual de debemos agregarle el
impacto directo en la marca país, junto con un reconocimiento y valoración de
los bienes y tradiciones culturales no solo a nivel local, sino globalmente.
Para lograr esto, se debe logra
que los productos sean Estéticamente valioso y que además tenga una
sostenibilidad productiva en el tiempo. Las repercusiones por el trabajo
realizado en esta industria solo se basan en cifras monetarias, se trata
también del reconocimiento de su labor. Esta relación humana con el comercio,
genera incertidumbre en cuento a los unidades de negocios que se pueden
establecer, no solo por la aceptación de púbico, sino también por los
cronogramas y presupuestos que se requieren como inversión inicial.
Es extraño decir, que el
emprendimiento cultural en las industrias culturales depende directamente del
emprendimiento de los sujetos que hacen parte de su cadena de valor.
Bibliografía:
- Ministerio de Cultura Republica
Colombiana (2010) Política para emprendimiento y las industrias culturales.
Compendio de políticas culturales. Bogotá, Colombia. Ministerio de cultura.
-Emprendimiento cultural para la
innovación, el desarrollo y la asociatividad (2013) Bogotá Colombia. Disponible en: http://www.mincultura.gov.co/areas/fomento-regional/Documents/Cartilla_Emprendimiento-Cultural-para-la-Innovacion-Desarrollo-Asociatividad-MinCultura-2013.pdf
-Observatorio de Cultura y Economía
(2011) Emprendimiento cultural, el concepto Recuperado de: http://culturayeconomia.org/blog/emprendimiento-cultural-el-concepto/
- United Nations Educational,
Scientific and Cultural Organizational UNESCO(2006) Comprender las industrias
creativas: Estadisticas para apoyo a las políticas públicas.